Entre los grandes hombres de nuestro establecimiento destaca don Gonzalo Arteche Bahíllo, exprofesor de Religión Católica, entre los años 1935 y 1939, autor de la letra y música de nuestro himno liceano, donde exhorta, a la juventud, a luchar contra la desidia y la rutina para alcanzar el Saber con Virtud y Honor. Nació en España, en Palazuelos de Muñó, Burgos, Castilla la Vieja, el 8 de enero de 1877.

Siendo niño y junto a sus hermanos Eugenio, Modesto, Isabel y María (quien permaneciera siempre a su lado), se trasladó, junto a su familia, a Vitoria, donde se tituló en Filosofía y Literatura.
En el año 1900, llegó a nuestro país, desembarcando en Talcahuano e ingresando al Seminario de Concepción, ciudad en la que terminó sus estudios eclesiásticos y cantó su primera misa, al ser ordenado sacerdote, en el año 1904, a la edad de 24 años. Luego se desempeñó como Diácono en los Sagrados Corazones de Concepción y, posteriormente, Párroco en Quirihue, Lebu, Linares y Los Ángeles, cargo que ocupó desde el 30 de septiembre de 1923 al 13 de julio de 1952, siendo Los Ángeles solo una parroquia del Obispado de Concepción.

Más allá del cumplimiento de su apostolado en la Iglesia, vació sus inquietudes rindiéndole honores a su pluma literaria, a la que entregó su clara inteligencia y fortaleza espiritual con singular entusiasmo y acierto.

A fines del año 1920, viajó por toda Europa y el Medio Oriente, donde le servían de inspiración los grandes vestigios de antiguas culturas y los bellos paisajes que solo le hablaban de la grandeza de Dios.

Tal vez, sin proponérselo o atendiendo a su humildad del alma, pasó a integrar la historia del Rotary Club de nuestra ciudad, como socio fundador, en el año 1927. Tuvo destacada actuación en los cargos que desempeñó, primero como vocal y luego como secretario.

En el año 1929, encontrándose en España, publicó un libro que se titula “Rotary, Rotarismo y Rotarios” y, en el año 1934, escribió la letra y música del que, en la actualidad, es considerado como el “Himno Rotario de Chile”.

Autor de traducciones de Derecho Canónico y comentarista de éste y autor, además, del Derecho Parroquial.

Residió en la que fuera su casa habitación, ubicada en Avda. Ricardo Vicuña esquina Camilo Henríquez, lugar que, posterior a su fallecimiento, se destinó a la construcción de la actual Parroquia “Nuestra Señora de Fátima”.

Fue un magnífico orador sagrado y sus misas eran extraordinariamente concurridas por la brillantez de sus pláticas.

Quienes lo conocieron, recuerdan al músico que interpretaba el piano y componía maravillosamente, al escritor incansable y al presbítero que predicaba con humildad la virtud de servir a los demás.

El gobierno español le confirió la Gran Cruz Isabel la Católica y el gobierno de Chile la Medalla al Mérito, en el Grado de Caballero, por sus virtudes y merecimientos.
Falleció en nuestra ciudad, el 26 de julio de 1952, a los 75 años. Sus restos descansan en el Cementerio Católico.

Andrés Iván Contreras Gutiérrez
Exalumno
Exdocente de aula
Actual Inspector General

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